¿PUEDO APORTAR / DONAR MIS ARCHIVOS Y MATERIALES A LA FUNDACIÓN?
Sin duda, esta Fundación tiene como objetivo recopilar, organizar, administrar y facilitar la documentación gráfica en cualquier formato que archivemos, con el fin de poner dicho material a disposición de quién lo pueda precisar para la investigación o difusión científica, con los debidos protocolos y normas. El objetivo es que toda esta documentación, sea propia o ajena, procedente de colaboradores, no se pierda y resulte útil a quienes la precisen.
¿PUEDO OBTENER DOCUMENTOS GRÁFICOS DE LA FUNDACIÓN EN EXCLUSIVA?
No, la Fundación tiene abiertos sus archivos a todo el mundo y cualquier persona o entidad, que respete nuestras normas, tiene derecho a solicitar nuestro material. Sin embargo, somos respetuosos del esfuerzo ajeno y cuando prestemos material para publicación, durante TRES MESES mantendremos bloqueado el material prestado para evitar que otras personas puedan “pisar” la novedad de la publicación.
¿QUÉ OBJETIVOS TIENE LA FUNDACIÓN?
En la página de inicio hay una cumplida explicación de nuestros objetivos.
¿PUEDO ENCARGAR TRABAJOS A LA FUNDACIÓN?
Si, si eres científico, investigador o comunicador del mundo de la ciencia y tus trabajos son sin ánimo de lucro, la Fundación estará encantada de colaborar contigo en el apartado de documentación, poniendo a disposición de tu proyecto todo nuestro instrumental y pericia. El material generado, todo, pasará a ser de tu propiedad y gestión, pero la Fundación se quedará una copia, para engrosar su archivo, copia que pasará a ser administrada junto con todo el resto de archivos de la Fundación y a ser tratada según las normas y código ético de la misma, siempre citando la procedencia.
Si el encargo proviene de una empresa con ánimo de lucro, la Fundación también puede colaborar, siempre que la empresa colabore en el mantenimiento de la Fundación. Indiscutiblemente, la Fundación se quedará copia del trabajo realizado para engrosar su archivo público y tratar estas copias como propias, siempre citando su procedencia.
¿A QUIÉNES NOS DIRIGIMOS?
Siendo la finalidad de la Fundación la recopilación y compartición de documentación de elementos de naturaleza, serán beneficiarios de la misma las personas o entidades que tengan necesidad de estos documentos gráficos para sus trabajos, bien sean de investigación, bien sean de difusión, siempre cumpliendo nuestros protocolos y normas.
ADEMÁS DE COMPARTIR MIS ARCHIVOS, ¿PUEDO COLABORAR EN ALGO MÁS CON LA FUNDACIÓN?
¡Por descontado que sí! Somos una Fundación de documentadores gráficos y agradecemos mucho la colaboración científica, sobre todo en identificar correctamente nuestros documentos gráficos. También agradecemos muchísimo trabajos de campo como herborización y recogida de materiales a natura para poderlos fotografiar en nuestras instalaciones, siempre respetando nuestro código deontológico. Y, también, puedes ayudar a financiar proyectos. Incluso eres bienvenido en las labores cotidianas que ya tiene en marcha la Fundación en todos sus procesos y áreas.
¿QUÉ FUNCIONES ENGLOBA LA FUNDACIÓN?
Aceptar, clasificar y gestionar colaboraciones de otros documentadores de elementos de la naturaleza, fotógrafos, pintores, etc.
Fomentar becas para promocionar el trabajo de especialistas en pro de generar documentación para uso y disfrute de otros investigadores.
Crear e impartir formación para divulgar las diversas técnicas al uso en materia de fotografía o de utilización de los instrumentos para la obtención de documentos gráficos.
Mantener en funcionamiento instalaciones técnicas con la dotación necesaria para generar documentos gráficos, básicamente fotografías y vídeos, de temas de naturaleza. En estas instalaciones se dispondrá de cuantos instrumentos se puedan adquirir para conseguir estos fines (cámaras, lupas, microscopios, etc.)
¿QUÉ OBJETIVOS TIENE LA FUNDACIÓN?
En la página de inicio hay una cumplida explicación de nuestros objetivos.
¿CÓMO PUEDO USAR EL MATERIAL DE LA FUNDACIÓN?
Si eres investigador o haces difusión sin ánimo de lucro, simplemente deberás solicitarlo “expresamente para cada utilidad que tengas prevista, cada vez que quieras utilizarlo”.
Si en el uso se genera un lucro, también se puede establecer una colaboración con una compensación para la Fundación. Deberá tenerse en cuenta que la Fundación no es un banco de documentos para alquiler y que no parte de una tarifa de uso para sus archivos. Las colaboraciones, que se estudiarán en cada caso, podrán ser dinerarias, en especias o en forma de servicios.
¿PUEDO GUARDAR LOS DOCUMENTOS GRÁFICOS DE LA FUNDACIÓN EN MI ARCHIVO?
No, la Fundación colabora gustosamente en documentar artículos y trabajos de ciencia, gratuitamente si son sin ánimo de lucro y compensados si tienen carácter comercial, pero nunca cede los derechos de sus documentos, siempre los cede para una aplicación concreta. Por eso se debe hacer una petición específica del documento que se requiere e indicar para qué cosa se requiere… y hacer este trámite cada vez que vaya a usarse el mismo documento, incluso para reediciones.
Si el encargo proviene de una empresa con ánimo de lucro, la Fundación también puede estudiar un acuerdo de colaboración mutua.
El comportamiento de la Fundación, en cuanto a sus actividades como fotógrafos de naturaleza y en particular a la gestión de archivos propios y ajenos, debe seguir unas pautas éticas indiscutibles. Para ello hemos estudiado códigos deontológicos de otras entidades y asociaciones, lo hemos comparado con nuestro código ético propio y extraemos el siguiente resumen que marcará nuestras actuaciones.
En cuanto a nuestra actividad como fotógrafos de naturaleza:
Deja el entorno de la fotografía igual que lo encontraste.
No cortes flores o plantas para fotografiarlas, no uses la técnica de arrancar todo lo que rodea a tu sujeto fotográfico. Y, sobre todo, tratándose de especies protegidas. Procura fotografiar “a natura” y respetando el hábitat.
Al caminar sobre suelos con especies vegetales sensibles, evita pisarlas.
Recuerda que la captura o recolección de especies está regulada por permisos específicos que gestionan las autoridades.
No arranques plantas, no molestes a las aves en sus nidos ni a los mamíferos en su madriguera, especialmente en época reproductora, recuerda que nunca una fotografía justifica causar daño al espécimen.
En los espacios protegidos, solicita permisos de fotografía a las autoridades competentes.
Comunícate con las entidades que gestionan las reservas, transmitiendoles los datos de tus capturas fotográficas e informándoles de tus hallazgos. Comparte con los gestores la información delicada y de interés de especies.
Procura no utilizar modelos en cautividad: no aportan datos sobre la distribución, la etología, la fenología ni el hábitat de las especies. No manipules las especies animales para que estén quietas.
Si, a pesar de todo, se usan modelos en cautividad o plantas cultivadas, se deberá especificar en la información.
En la recolección de diásporas o semillas, mantener un escrupuloso respeto a las plantas protegidas y obtener las correspondientes autorizaciones.
Para la fotografía de macro extremo o microscópica, resulta evidente que algunas de las recomendaciones precedentes no tienen sentido. A veces son necesarias la captura de microorganismos, o la recolección de una parte de un musgo o liquen, o de esporas, etc. Cuando sea esta la situación, recolectar la mínima muestra necesaria.
En cuanto a nuestra gestión de archivos:
La autoría de las fotos, dibujos o documentos gráficos en general es una seña de identidad del documento en sí y siempre deberá acompañarlo. Siempre se ceden los documentos gráficos con el nombre del autor y la especificación de que debe ser citado.
La Fundación es autónoma y actuará en colaboración con científicos o divulgadores, pero en cada colaboración mostrará el máximo respeto al trabajo ajeno. Por esta razón, si comparte información gráfica con un proyecto, bloqueará dicha información hasta que el proyecto se haya publicado y sus autores sean reconocidos.
La Fundación se ofrece a realizar documentación a medida de proyectos ajenos, colaboraciones con científicos e investigadores, En este caso la autoría será de los miembros de la fundación, pero es indiscutible el mérito de quien dirija el proyecto y seleccione los documentos a realizar. En estos casos, la Fundación, además de citar el nombre del autor, citará el proyecto que dio lugar al material específico, en reconocimiento al trabajo ajeno.
Y tal día como hoy, creamos historia. Una historia que confiamos en que trascienda, y pueda servir y ayudar a muchas personas en sus proyectos, estudios, tesis, libros, ediciones, y, en definitiva, documentación gráfica de Naturaleza.
Hoy 4 personas dispuestas a aportar a la sociedad hemos firmado, ante notario, la constitución de la Fundación Pep Bonet Capellá.
Presidente, Fundador & Gerente: Pep Bonet Capellá
Vicepresidenta, Comunicación & Secretaria: Marta Bonet Barceló
Vocal & co-Fundador: Pep Lluis Gradaille Tortella
Tesorero & co- Fundador: Juan Francisco Ferre Ferre
Tenemos amplio trabajo por delante, y también mucha ilusión. Confiamos en que podremos ir recopilando recursos de todo tipo para que la Fundación sea un éxito, y cumpla su mayor objetivo: aportar, documentar y compartir.
Ahora debemos centrar los esfuerzos en encontrar soporte, mecenas, aportaciones, apoyo y una sede para poder profesionalizar el espacio físico de la Fundación. Partimos con nuestros propios recursos, pero es un proyecto público para todo aquel que quiera implicarse o aportar. No tiene ánimo de lucro, es una apuesta por la ciencia y la documentación científica de natura, para que la sociedad que requiera estos recursos los tenga disponibles y viables.
Tenemos alma formativa, porque la formación son cimientos necesarios, y cuatro vidas de conocimientos y valores nos avalan.
Ponerse a bucear en un archivo, lo que estamos haciendo con eso de escanear el archivo de la Fundación en alta definición, saca a relucir las meteduras de pata que se han cometido.
Pongamos por ejemplo estas fotos de Echinophora spinosa, fotos que se sacaron de una planta recogida en el Jardí Botànic de Sóller en 2005. En 2005, un servidor, el fotógrafo, hacía años que usaba gafas para poder leer (la edad no perdona)
El proceso de trabajo, en lo referente a las semillas, es siempre de laboratorio y estudio. Las plantas secas, con sus frutos y semillas se pasan a una mesa de trabajo y se hacen las selecciones que se crean mejores. Luego, usando desde bisturís hasta agujas se intenta seccionar y desmontar los frutos, buscar las dehiscencias, abrir vainas, etc.
En más de una ocasión ha salido a colación que “no somos científicos”, SOMOS FOTÓGRAFOS. Es importante el matiz porque, si bien intentamos resaltar los caracteres biológicos de la muestra, nuestra prioridad es la estética, defendemos la idea de que la ciencia y el arte son compatibles ¡Nos horroriza la foto del puñado de alubias sobre una cartulina blanca!
… Y eso es lo que hicimos con la Echinophora spinosa, empezar a trastear la muestras para abrir algunos frutos de la umbela y poder elegir las semillas más bonitas para fotografiarlas en sus receptáculos, poder mostrar un pequeño reportaje de la parte reproductiva de la planta.
Al hacerlo nos aparecieron unas ¿semillas? pequeñas, de alrededor de 1,5 mm, amarillas y que, con ojos de cincuentón, “nos dieron el pego”.
Sin dudarlo, compusimos y pasamos a la cámara… ¡Ingrata sorpresa, “las semillas se movían”!
Hay que entender que, para llegar a la cámara, habíamos ido a Sóller a buscar el material y llevábamos más de media hora trasteando… Además, estos “gusarapitos” de menos de 2 mm “tienen su gracia”.
Seguimos la frase “de perdidos al río” y les hicimos fotos a los “comedores de semillas de Echinophora”. No es lo que buscábamos, peeeero…
Alguien nos dirá que en 15 años que hace de esta historia, bien podríamos haber repetido las fotos con plantas sanas, ¡cierto! Pero estas tomas quedaron olvidadas en el archivo, debidamente clasificadas, pero olvidadas. Ahora que las hemos reencontrado hacemos el firme propósito de enmendar el fallo.
Nos encanta compartir nuestros conocimientos y nuestras técnicas, no nos cabe la más mínima duda de que del oscurantismo nunca sale nada bueno. Pero, aceptar la equivocaciones no solo nos hace más humanos, también nos conecta con el resto del mundo… ¡y eso es bueno!
En fin, parodiando a los publicistas, “si os ha gustado, contadselo a vuestros amigos”.
Me ha venido a la memoria una escena de la película de 1972, “La Aventura del Poseidón”. Al principio de la trama, cuando el barco zozobra, un cura viejo y uno joven mantienen un pequeño enfrentamiento: el viejo propone unos rosarios, rezar y esperar, mientras que el joven se opone. Sin dejar de glorificar al Señor, propone que “le ayuden”, que empiecen a moverse para alejarse de las aguas que inundan el barco y en busca de como poder salir al exterior. Recuerdo algo como que “el Señor no se va a molestar si le ayudamos en el trabajo de salvar nuestras vidas”.
¿A qué viene “eso”? Llevamos alrededor de un año buscando frutos de Ceratophyllum demersum. La planta la tenemos perfectamente localizada, incluso llegamos a conseguir unas fotos no muy buenas de flores, pero, por mucho que lo hemos intentado, nunca hemos podido conseguir un fruto… y menos semillas.
Estamos en nuestra segunda campaña (creo que más despistados que un pulpo en un garaje, todo y que los expertos marcan la floración y fructificación entre marzo y noviembre) Hemos hecho visitas regulares cada par de semanas y hemos cribado buenos manojos de la planta, sin ningún resultado. La población que controlamos, en la zona de las Fuentes de Son Sant Joan, en la albufera, se ve perfectamente sana, en principio debería tener un crecimiento y una fructificación normal, ¡pero no resulta así!
Ante la evidencia y que nuestro fuerte no es la biología, sabiendo de otra población en unos estanques del Centro de Interpretación de la Albufera, decidimos cambiar de población, sin buscarle tres pies al gato. Entonces viene a cuento el encabezamiento del escrito.
Los que me conocéis, sabéis que hago largas excursiones en trike a lo largo del país. Cómo que había una “media vuelta a Mallorca” programada con unos amigos, me quise comprometer a perder algo de mi tiempo y visitar la Albufera, los estanques del Ceratophyillum, para inspeccionar “el tema”… Menos mal que Pep Lluís Gradaille opinó que no mezcláramos churras con merinas, que fuéramos “a hacer nuestro trabajo” y que mis aventuras eran mis aventuras. El día que pasé por enfrente de la Albufera este era el panorama
Huelga decir que, tampoco en nuestra visita a la Albufera, no apareció ni un solo fruto, por ahora solo tenemos unas pocas fotos, no demasiado buenas, de algunas flores. Al menos aparecen flores masculinas y una solitaria flor femenina.
Pero frutos, ¡nada de nada! Eso sí, por nuestra parte somos de lo más insistente y seguiremos buscando… Recuerdo, hace años, que la Merendera filifolia me tuvo en jaque durante tres años, pero ¡cayó!