PRECISIONES SOBRE EL LIBRO “DIÁSPORAS, FRUTOS Y SEMILLAS DE LA FLORA BALEAR, DISPERSIÓN”

PRECISIONES SOBRE EL LIBRO “DIÁSPORAS, FRUTOS Y SEMILLAS DE LA FLORA BALEAR, DISPERSIÓN”

En 2022, J. L. Gradaille y un servidor, publicamos un libro sobre la dispersión de las plantas, en particular las de las Baleares. Fue una bonita forma de conjugar media vida de fotografías de frutos y semillas con una idea que le rondaba a J. L. Gradaille de dar difusión a los distintos tipos de dispersión que usan las plantas. Nos pareció que “DIÁSPORAS” definía perfectamente esa vida secreta de las plantas, esas cosas que hacen unos seres, teóricamente inmóviles, “paseándose” a lo largo y ancho de este mundo.

Es del parecer general que las plantas son “seres inferiores”, al menos inferiores a los animales, algo menos sosas que una piedra. Se puede jugar con una mascota, pero una planta es “sosa”, no da lametones… como mucho nos regala algunos aromas y algunos colores… ¡Eso cree mucha gente!

¡Nada más lejos de la realidad! Cierto que las plantas no poseen ni sistema nervioso ni músculos… ni cerebro conocido ¡En la Universidad de Florencia existe un “Laboratorio de neurobiología vegetal”! ¿Hemos de pensar que los florentinos han perdido la cabeza?.

Recomendamos leer el siguiente artículo de nuestro blog,  https://fundacionpepbonetcapella.com/comunion-con-la-naturaleza/, los olivos tienen la capacidad de detectar tormentas de agua, frio y nieve y son capaces de mover sus hojas a voluntad. Y, como cito en el artículo, leed a Francis Hallé o a Stefano Mancuso (El “neurobiólogo vegetal”) para dejar de menospreciar la “inteligencia” de las plantas.

Esta introducción viene a cuento de las técnicas de dispersión que tienen las plantas. Unas ponen flotadores a la semillas, para que se alejen nadando. Otras las dotan de vilanos para que floten en el aire y se las lleve el viento. Hay plantas de hacen crecer ganchos en las semillas para que se enganchen en el pelo de los animales que las rozan. Las hay que recubren la semilla de pulpa azucarada para que las coman y las defequen lejos. Etc. etc. Está claro que unos seres clavados al suelo por unas raíces han encontrado la manera de “urbanizar” nuevas tierras.

Hay dos técnicas de dispersión, una dispersar las semillas por “disparo o explosión del fruto” y otra dotar a la semilla de una bola de comida llamada eleosoma, compuesta de grasa, proteina y azúcares que gustan de sobremanera a las hormigas, que han puesto de manifiesto una imprecisión en “DIÁSPORAS”.

Las plantas pueden recurrir a UN tipo de dispersión o a VARIOS. A veces procuran sumar varios beneficios, por ejemplo conseguir expandir su territorio y, además, conseguir que alguien entierre las semillas para mejor germinar. Un truco muy común es usar a las hormigas, la llamada mirmecocoria. Se ofrece comida a las hormigas, típicamente en forma de eleosoma, y estas llevan las semillas a sus galerías, bajo tierra. Pero también es corriente que algunas plantas hagan explotar sus frutos para que las semillas salgan disparadas, lejos de la planta madre.

La autocoria en forma de disparo, pusimos en nuestro libro, la usan por ejemplo Euforbiáceas o Zigofiláceas,

ello incluye al Ricinus communis entre otros. En general, estas plantas, ellas mismas, son dispersoras de su material genético pero es común que estas semillas vayan dotadas de eleosomas que buscarán con fruición las hormigas. Entonces cómo debemos definirlas, ¿autocoria o zoocoria? En nuestro libro pusimos las Euforbias como autocoria y el Ricino como zoocoria. Ambas definiciones son ciertas y ambos taxones deberían haber coincidido en la misma dispersión, una u otra o las dos a la vez.

Este “examen de conciencia” se lo debemos a www.tonitofa.com, ¡gracias @tonitofa! Nos comentó, a un artículo sobre el Ricinus communis, que había un ricino cerca de su casa que le “bombardeaba” con semillas, incluso que oía los “disparos”… Rápidamente lo hemos investigado. El artículo es https://fundacionpepbonetcapella.com/ricinus-communis-entre-la-medicina-y-el-terror/

Gracias a este comentario hemos descubierto una imprecisión en el texto de nuestro libro que, en futuras reediciones, habrá que matizar. Solo somos fotógrafos, no biólogos, pero intentamos ser muy precisos con lo que comentamos.

Ya véis nuestras posibilidades, queríamos explicar esta imprecisión respecto al Ricinus communis y, sin ningún problema, hemos recogido unos frutos de esta planta y nos hemos montado unas fotos y un video para hacer más amable el artículo.

También es cierto, como publicamos hace unos días en el artículo https://fundacionpepbonetcapella.com/nada-es-lo-que-parece/, que esta simple “rectificación” ha representado una salida al campo a recoger unas ramas con fruto de Ricinus communis, unas horas de grabación de video hasta tener la “explosión”, 15 tomas fotográficas para tener una semilla bien enfocada con profundidad de campo y unas horas de edición y montaje. Esta es nuestra idea de hacer las cosas bien y la practicamos desde fundacionpepbonetcapella.com para “todos los públicos”. Siempre a vuestra disposición.

 

 

SEXUALIDAD DE LAS HIGUERAS Y SU POLINIZACIÓN

SEXUALIDAD DE LAS HIGUERAS Y SU POLINIZACIÓN

            En Mallorca decimos “o torrer o pescador”, traducido, “o farero o pescador”. En castellano es “no se puede estar en misa y repicando”.

            A nosotros bien que nos gustaría publicar un artículo diario, pero, o hacemos fotos o escribimos. Hace unas semanas que hemos retomado un tema del que ya teníamos alguna foto, el tema de la sexualidad de las higueras.

            Las plantas son seres sexuales, como los animales, solo que usan técnicas de fertilización diferentes, en vez de gónadas, las plantas tienen gametangios y, en lugar de esperma, las plantas usan polen y, en lugar de copular, se mandan el polen “por correo”… ¡no tiene tarto glamour pero funciona!

            Las plantas, para su fertilización, como que están ancladas por sus raíces, tienen que recurrir a ayudantes que transporten su polen. Usan el aire, el agua o animales varios, en especial una cohorte de insectos. Por ejemplo esta Zannichellia pedunculata se limita a soltar el polen en la charca donde crece y el polen, flotando, ya llegará a alguna flor hembra, su ayudante es el agua.

            Pues bien, las higueras pertenecen al extenso grupo de plantas que se sirven de insectos para distribuir el polen, con un método propio.

            Estamos acostumbrados a las flores y a las abejas, de hecho hay quien piensa que solo las abejas polinizan… ¡demasiado simple! Polinizadores son las abejas, por descontado, pero también las moscas, los abejorros, las mariposas, algunos escarabajos, las hormigas, algunas arañas, lagartijas, algunos pájaros, vamos, cualquier bicho que coma algo de las flores, normalmente néctar o unos jugos con olores putrefactos (dedicados en especial a las moscas) o que se revuelque entre las flores como algunos abejorros intentando copular con orquideas. Las flores se las ingenian para reclutar ayudantes… y se las ingenian bien.

            En el caso de las higueras la cosa se complica porque las higueras son “plantas con flores”, pero dichas flores no están a la vista, están “dentro de los higos”, tanto flores femeninas como masculinas. En realidad la pulpa que nos comemos son las flores femeninas de la higuera. En las fotos de abajo un corte de un higo, el de toda la vida, el que nos comemos… ¡y eso colorado son flores!

            Y lo de estas fotos de arriba es lo que termina de complicar la sexualidad de las higueras, pertenece a un corte de un prohigo, una de las tres cosechas que dan las higueras macho y que es el higo cuyas flores producen polen.

            Cualquier polinizador que se precie, para polinizar debe entrar primero en un prohigo, recoger polen de su interior y volar a un higo hembra, conseguir colarse en su interior y hacer su trabajo. Mucha complicación para un polinizador común que tiene a su disposición flores más asequibles.

            Dicen que el mundo es de los audaces, de los que hacen de la necesidad virtud. La higuera lo ha hecho. Ha creado un mutualismo con unas avispas diminutas, tanto que no superan 1,5mm. La higuera macho (el público solamente suele relacionarse con las higueras hembras, las que dan brevas e higos) da tres cosechas de higos, una, llamadas mamas, que nacen a finales de otoño y que se pasan el invierno, aparentemente verdes, en las ramas desnudas de la higuera, en solitario. Otra cosecha, llamadas prohigos, que nacen a finales de invierno, al empezar a apuntar la primavera, cuando nacen las primeras hojas. Y la tercera cosecha, llamadas mamonas, que empiezan a aparecer a finales de verano.

De las tres cosechas de la higuera masculina, la cabrahiguera, (en Mallorca se las llama “higueras bordes” porque no dan buenos higos “comibles”), las mamas, prohigos y mamonas, todas ellas tienen flores femeninas dedicadas en exclusividad a la reproducción de las avispas Blastophaga psenes. Solo los prohigos generan una zona de flores masculinas, rodeando el ostiolo por donde deberán salir, forzosamente, las avispas adultas para ir a polinizar “higos de comer” y, como no, para volver a depositar huevos en las siguientes cosechas de la higuera macho. Salir de una mama a poner huevos en un prohigo, salir del prohigo a poner huevos en los “higos de comer” y en la mamona y salir de la mamona para volver a poner huevos en la mama.

            En la siguiente foto de un prohigo vemos las flores femeninas, convertidas en agallas, y las flores masculinas.

            En estas agallas de las tres cosechas se desarrollan tres generaciones de avispas, Blastophaga psenes, que, concretamente en verano, procedentes de la generación de los prohigos, son la única opción a transportar polen que se dedicará a polinizar los higos que nos vamos a comer a finales de verano, allá agosto.

            A todo esto, es obligado decir que la inmensa mayoría de higueras europeas y americanas actuan como partenocárpicas (no lo son exactamente) y no necesitan polinización, pero las higueras asiáticas si que lo necesitan. De todas formas, las cabrahigueras “van a lo suyo”, tienen un mutualismo que mantener y lo mantienen.

            En esta otra foto, un detalle de la eclosión de avispas macho y hembra.

           

Dado que este es un artículo de divulgación y una muestra del trabajo que hacemos en la Fundación, veamos algunas curiosidades del macho de Blastophaga psenes.

 En primer lugar, los machos nacen sin alas, nacen condenados a no salir del higo que les vió nacer. Buenas patas y buenas garras y un gran órgano copulador, predestinados a la fertilización de las hembras.

Pero, además, cumplen con otra función. Las hembras, para salir, solo lo pueden hacer a través de las brácteas del ostiolo y esto, para un bicho milimétrico, es tremendamente duro y complicado. Los machos alcanzan la madurez antes que las hembras, En el interior del higo de la cabrahiguera, sea cual sea la cosecha, se dedican primero a la fertilización y, una vez cubiertas la hembras, los machos se dirigen al ostiolo y empiezan a roer las brácteas, de tal manera que abren un túnel de salida. Una vez abierto el túnel, mueren dentro del higo que les vio nacer, sin salir al exterior. Cuando las hembras quieran entrar en higos ajenos nadie les va a abrir túneles, deberán entrar por la fuerza. Esto hace que, en la entrada, pierdan alas, antenas y, a veces, alguna pata, nunca volverán a salir del higo que han abordado.

            Las hembras nacen aladas, nacen para repartir polen a las higueras cercanas, de “higos de comer”, y para poner huevos y reproducirse en las añadas de higos de la cabrahiguera.

            Hay otra curiosidad, la higuera, en la defensa de su mutualismo, ha dispuesto que las avispas solo puedan reproducirse en mamas, prohigos y mamonas, nunca en los “higos de comer”. ¿Qué cómo lo ha logrado? Muy fácil, en la foto de arriba, de la avispa hembra, se ve, en el culo, un aguijón negro y, debajo, algo parecido a un pelo, se trata del ovopositor. La avispa, para poner huevos, tiene que hacerlo con su órgano ovopositor y debe depositar los huevos en el interior de la flor, en el ovario, para que sean viables. No vale “dejarlos a medio camino y ya se colocarán”.

            El gineceo de la flor se compone del ovario, evidentemente, y de un tubo de acceso llamado estilo, entre otros. Pues bien, las flores de todas las cosechas de la cabrahiguera, mamas, prohigos y mamonas, tienen un estilo cortito, tanto que el ovopositor consigue llegar al fondo. Pero en los “higos de comer”, el estilo es un tubo larguísimo para la avispa. Gracias a esta estratagema, en los “higos de comer”nunca encontraremos avispas en reproducción… Ello no significa que no pueda haber “habitantes” en los higos. Antes de comer higos es conveniente abrirlos y mirarlos, hay otros insectos que se aprovechan de los azúcares para reproducirse dentro del higo, como algunas moscas.

            El tema resulta fascinante, tanto que hay libros enteros dedicados a la reproducción de higueras y a sus insectos mutualistas. En nuestro caso solo pretendíamos un artículo divulgativo y que nuestros lectores vean cual puede ser nuestra aportación como Fundación a sus trabajos, sean científicos, sean divulgativos.

            Las fotos son nuestras, los conocimientos debemos agradecérselos a Joan Rallo García, técnico de Extensión Agraria, un erudito en el tema, que publicó “La sexualitat de les figueres i el seu insecte pol.linitzador”, Quaderns d’Agricultura nº 20 de la Conselleria de Medi Ambient, Agricultura i Pesca del Govern de les Illes Balears.

            El libro son 290 páginas, lo nuestro solo un divertimento, ampliable, claro que si. Uno de los fines de la Fundación es la divulgación, preferentemente de toda nuestra estructura fotográfica, tanto de nuestro instrumental como de nuestros archivos (este artículo es una muestra). Estaremos encantados de compartir nuestros conocimientos, técnicos fotográficos y lo poco que hemos ido aprendiendo de biología.

            Si os ha parecido interesante, compartidlo. Igual podemos ayudar gráficamente a gente que haga exquisitos y sesudos trabajos científicos o divulgativos.

REDISEÑO DE NUESTRO BANCO DIGITALIZADO, BONET IV.2

REDISEÑO DE NUESTRO BANCO DIGITALIZADO, BONET IV.2

            Si algo nos caracteriza es que reconocemos nuestros errores. Va en nuestra forma de ser, creemos que el conocimiento se debe compartir y, si algo hacemos mal, creemos que es importante evitar que otros repitan el mismo fallo… Toda una vida de profe imprime carácter.

            En junio pasado, hace apenas seis meses, presentamos “en sociedad” la nueva ampliación de nuestro equipo, https://fundacionpepbonetcapella.com/la-fundacion-sigue-evolucionando/.

Como podeis ver en ambas fotos, mismo equipo, mismo material, misma técnica, pero con un montaje más sencillo en la antigua versión. En su momento nos pareció que unificar soporte de muestras y rail motorizado sobre una tabla de dos centímetros de grueso podía funcionar, ¡grave error! Este equipo trabaja con dos objetivos de microscopio, un 20X, campo de 2200 micras a 3,75 px/micra, y un 50X, campo de 880 micras a 9,4 px/micra. Nuestra confianza en un tablero fue excesiva, tanto al intentar enfocar como al realizar las tomas las vibraciones eran un desastre. Así y todo, algunos trabajos hemos hecho en el rango de la microscopía

            Por ejemplo estos granos de polen de azafrán, Crocus sativus. O esta foto del pecíolo de una hoja de olivo, para un estudio del movimiento voluntario de las plantas o unas semillas de orquídea.

            Todas estas fotos que os voy mostrando, se tuvieron que hacer “enfocando sin respirar” (jajaja). Las vibraciones del equipo, trabajando a nivel de micras, eran un incordio.

            Incluso otro problema, que ya viví hace años en un observatorio astronómico de aficionado. Tanto la microscopía como la telescopía aumentan la agudeza visual. Los humanos podemos distinguir cosas que abarquen un minuto de arco, por ejemplo llegar a separar motas de polvo de 0,2mm. Con mi microscopio montado sobre madera puedo separar cosas de 5 micras, 40 veces más agudeza que a ojo desnudo. Pero el mero hecho de caminar convierte la imagen en “una coctelera”… Igual que pasaba con el telescopio puesto en el piso.

            Por descontado que hemos tomado buena nota. Porque no llegamos a más, por ahora, la Fundación reside y trabaja en un piso, pero el día que lleguemos a establecer una sede “más permanente” deberá ser en una planta baja. Ni siquiera será aceptable que, al menos en la zona de estudio fotográfico, exista el más leve indicio de sótano o suelo elevado (para aislamiento de humedades) ¡Parece mentira lo pequeña que es una micra y lo mucho que vibra un suelo en voladizo!

            Por seguir mostrando trabajos, un detalle de los palpos de una garrapata, con el espolón con sus ganchos, esos “anzuelos” que hacen que si se arranca la garrapata de malos modos el espolón pueda quedar clavado y se infecte.

            Hay más fotos, solo se trataba de mostrar que, a pesar de la incomodidad, hemos ido trabajando unos meses. Encuadrábamos y enfocábamos con mucha paciencia. Cuando todo estaba a punto poníamos la secuencia en marcha y abandonábamos la habitación hasta que se terminaran todas las tomas… La suerte es que todo el proceso, avances y disparos, lo controla un PC, por lo que, en el peor de los casos, podíamos cargarnos una o dos fotos de varios cientos.

            La verdad es que las muestras hablan por si mismas, incómodas de trabajar, pero con buena calidad.

            Con el nuevo montaje, con la sustitución del soporte de madera por una base en estructura de aluminio de 4cm de espesor, tal como se ve en la foto de portada, las vibraciones han desaparecido y, ahora, el trabajo es más cómodo.

En fin, nuestra Fundación es esto, COLABORACIÓN, Lo mismo podemos colaborar compartiendo nuestro trabajo archivado, que podemos participar documentando “a medida”. Pero es que también enseñamos lo que hacemos y, como colofón, si metemos la pata lo pregonamos a los cuatro vientos, para evitar que el error se repita… ni nosotros ni el resto del mundo, si ello es posible. ¡Siempre a vuestra disposición!

FUNDACIÓN, CURSOS Y CONFERENCIAS

FUNDACIÓN, CURSOS Y CONFERENCIAS

Así empieza la presentación de nuestra página Web, “La Fundación Pep Bonet Capellá la he gestado durante toda una vida de pasión por la imagen y la naturaleza. Toda una vida acumulando imágenes de los paisajes que nos rodean y, en particular, de la flora que los habita”… y es cierto.

Pero en nuestra presentación se dice algo más, “Otro objetivo importante de la Fundación es la difusión de nuestros conocimientos y técnicas, a desarrollar en forma de publicaciones, contenidos y/o formaciones, presenciales o virtuales”.

Hemos necesitado un tiempo para pasar de ser coleccionistas de imágenes a desarrollar eso que nos hemos marcado como lema, “DOCUMENTAR Y COMPARTIR”.

Empezamos por presentar nuestras instalaciones, en forma de artículos publicados en nuestro blog. Mostramos cada una de nuestras cámaras y muchas de nuestras técnicas. Una vez convertidos en institución, empezamos nuestras primeras difusiones, impartimos sendos cursillos de macrofotografía en los Jardines Botánicos de Sóller y de Valencia. Apoyándonos en nuestro archivo, y con la colaboración del Jardí Botànic de Sóller, escribimos un libro sobre dispersión de semillas. Hemos hecho varias exposiciones de flores y semillas. Ahora, hace unos meses, colaboramos con Projecte Home, impartiendo una charla sobre la utilidad de las fotos usadas en documentación científica y un cursillo de técnicas de cianotipia. En fin, hemos ido pasando de coleccionistas a documentadores.

Digamos que ha llegado el momento de “institucionalizar” nuestras actuaciones. Hasta ahora hemos tratado estas formaciones y comunicaciones como algo casual, más a la espera de que nos lo pidieran. A partir de ahora ponemos a disposición de nuestros usuarios un servicio más, “FORMACIÓN”, donde iremos actualizando diversas iniciativas formativas en diferentes propuestas, tipos y materias.

Entre nuestras asignaturas pendientes, como Fundación, está elegir y formar a nuestros seguidores, se pretende que la Fundación trascienda a las personas. Para esto hay un trabajo a realizar que es difundir nuestros conocimientos y compartir nuestros archivos e instalaciones. Esto está en nuestros estatutos y en nuestro manual de buenas prácticas…¡Pero es más! Con estas actividades aspiramos a encontrar gentes que se “encandilen” con nuestro trabajo y que puedan resultar “herederas” de nuestro saber hacer y de las instalaciones que hemos ido creando… ¡Lo que se llaman discípulos! Repetimos, lo de “crear escuela” es una asignatura pendiente que habrá que aprobar.

Por nuestra formación inicial, se nos da mejor la actuación pública y personal que la comunicación virtual. Por eso, por ahora, vamos creando guiones  de cursos y conferencias, a veces con un nivel único y otras con dos niveles, “gran público” y “formación escolar” para niveles ESO/BACH. En el nuevo botón que aparece en el menú superior de nuestra web están los guiones de nuestra oferta.

NOS VAMOS DE EXPOSICIÓN

NOS VAMOS DE EXPOSICIÓN

Ya os contamos que nos hemos adherido a un proyecto de difusión de la fotografía, la “Ruta Fotográfica por Mallorca”. Se trata de un proyecto altruista que fomenta la difusión de fotógrafos y su obra y, entre sus normas, está que no se pueden exponer mas de cuatro fotos por fotógrafo. Nos parece una excelente idea para socializar el mundo de la fotografía.

En ese entorno, cuando nos invitaron a participar, tuvimos que elegir con que “estilo” participar. Es de dominio público que la Fundación está especializada en el mundo macro. Si bien trabajamos todos los temas de naturaleza, presumimos de “controlar” sujetos de tamaños entre los 100x100mm y 0,1×0,1mm, lo que se llama macro y macro extremo.

Nos pareció que la Ruta Fotográfica era algo más genérico que el macro extremo, los fotógrafos que participan son más “sociales”. Más de setenta fotógrafos representan más de setenta temas pero hay un denominador común, los fotógrafos de la ruta retratan la sociedad. Nosotros, la Fundación, ya estamos demasiado especializados en la foto documental.

Entonces se nos ocurrió que era fácil, la Fundación no nació por generación espontánea, nació de toda una vida de experiencia fotográfica, era tan fácil como mostrar fotos de “antes de la especialización”.

Esta foto, que la eligieron para el cartel de la exposición, y las otras tres que vendrán a continuación pertenecen a la época que fotografiábamos flores, en los inicios del mundo de las semillas. En todo caso, aun no representaban ninguna intención científica, lo más importante para mi, en aquellos tiempos, era la estética… aun no había ninguna idea de Fundación, aun era un friki de la fotografía de natura (que lo sigo siendo, pero ahora ya “somos” una Fundación, así, en plural, con otras metas)

Estas fotos y los textos que las acompañan se seleccionaron y prepararon para una publicación local que, al final y por causas ajenas a nosotros, se abortó. El detalle es que la Fundación, concretamente Pep Bonet Capellá, proviene de “ocho apellidos baleares”, cuatro ibicencos y cuatro mallorquines y, siendo todo local, autor y publicación, los textos se prepararon en catalán. Se podrían haber traducido los pies de foto, pero para nosotros, para la historia de la Fundación, cuando se escribieron los originales, en los textos se vertió una cantidad de sentimientos que salieron de nuestras raíces (en realidad, en aquel momento, “de mis raíces”, aun no se había “fundado” nada) por tanto presento los originales y, con mucho gusto, acompaño traducciones (que la Fundación, por decisión propia, tiene como lengua vehicular el castellano, aunque yo sea mallorquín)

SCABIOSA CRÉTICA

Cual la bella y la bestia, podeis creer que esta hermosa y delicada

“escabiosa” curaba los enfermos de sarna, dicen.

 ¿Qué puede hacer, si no, esta florecita, toda poesía, que no sea curar enfermedades y dar consuelo?

NIGELA DAMASCENA

“Araña”, en castellano la llaman “arañuela”, ella y sus primas no son de fiar.

Algunas pueden crear venenos que encenderían nuestros fuegos interiores.

CISTUS ALBIDUS

Como en un encuentro dominical, esta “estepa” ha convocado hojas, frutos y semillas.

Se lo pasarán bien, ensaimadas y chocolate para las menudas semillas y vino para los adultos.

DIGITALIS MINOR

¡Mira que es presumida la “dedalera”!

Será que como tiene que ver con el control del corazón de las personas, se le han subido los humos.

Quizá deberíamos decirle que la sencillez es una virtud.

Bueno, el cartel de la exposición, que abre este artículo, titula la exposición como “Fotos con Historia”. Nos lo cogimos al pie de la letra, para nuestra participación en el proyecto hemos elegido un trocito de nuestra historia. Nos ha parecido que, más que “colgar” cuatro fotos, debíamos presentar tanto a expositores como visitantes este trocito de nuestra historia, descartar la generación espontánea de la Fundación, mostrar que “tenemos un pasado”.

CIANOTIPIAS, LAS PRIMERAS IMÁGENES CIENTÍFICAS PUBLICADAS EN UN LIBRO.

CIANOTIPIAS, LAS PRIMERAS IMÁGENES CIENTÍFICAS PUBLICADAS EN UN LIBRO.

La cianotipia es un proceso de impresión descubierto por el químico y astrónomo inglés, Sir Jonh Herschel. El proceso consiste en preparar dos disoluciones, una de ferricianuro de potasio, rojo, al 8% y otra de citrato de amonio y hierro(III), verde, al 20%. Se mezclan partes iguales de ambas disoluciones y se aplican a una superficie, normalmente papel de acuarela que se pueda lavar con agua corriente sin que el papel se disuelva (va bastante bien con papeles de grano fino de unos 300g/m2). Se aplica la mezcla con una brocha, preferentemente sin elementos metálicos que la mezcla es corrosiva para el metal, y se deja secar casi a oscuras.

Sobre las hojas de papel impregnadas y secas, en un ambiente de poca luz, se colocan, bien objetos, bien plantas, bien fotolitos, cualquier forma que nos interese reproducir y se prensa todo con un cristal, para que no se mueva (si son objetos sólidos ni siquiera es necesario el cristal) y se expone unos 10 minutos directamente al sol. Durante este tiempo veremos que la emulsión va adquiriendo un tono cada vez más grisáceo, sobre los 10/15 minutos retiramos la hoja impregnada y la lavamos con cierta intensidad. Incluso podemos frotarla con las yemas de los dedos hasta que quede límpia una imagen negativa de los objetos reproducidos.

El proceso en si es bastante sencillo. Incluso en la actualidad ya no reviste aquel espíritu de alquimia del siglo XIX porque empresas de venta por correo nos pueden mandar a casa, por un módico precio, los dos productos químicos hasta pesados y a punto de disolver. Pero si que tiene un resultado espectacular, las copias (como se ve en la foto de presentación) quedan en un azul eléctrico. De hecho aquellos productos químicos, por la acción de los ultravioletas del sol convierten el hierro (III), rojo, en hierro (II), azul, lo que nuestras madres empleaban en la colada, “azulete”, y este azul se convierte en nuestra imagen (en negativo)

Si queremos una foto positiva, como los olivos de la portada, cogemos nuestra foto, con un programa de tratamiento de imagen la invertimos, la convertimos en negativo, luego la fotocopiamos sobre un acetato de fotocopiadora y ya podemos realizar nuestra cianotipia… de la foto que queramos. Según lo más o menos fino de los detalles del original será la foto acabada. Si nos limitamos a colocar como objeto cualquier cosa opaca la foto será solo la silueta del objeto.

Pues bien, el proceso es simple, pero con una mente creativa se puede convertir en puro arte. Esto es lo que hizo la botánica Anna Atkins, experta en algas. Allá 1842, el año que Herschel descubrió el procedimiento, los libros de botánica que consultaba Anna Atkins solo tenían texto, Niépce había conseguido fijar una imagen, la primera fotografía, a finales de 1830 y, por descontado que a nadie se le había ocurrido, aun, usarla para ilustrar libros.

El primer “invento” de Anna Atkins fue sacar cianotipos de las algas que estaba estudiando en un libro del especialista William Henry Harvey y “reescribirse” para ella el mismo libro, pero ilustrado. Si bien Niépce, Talbot, Daguerre, Herschel y otros son los inventores de las primeras técnicas fotográficas, se considera a Anna Atkins la primera “fotógrafa”. No inventó los sistemas, pero pasó a usarlos para difusión de la botánica.

Esta presentación viene a cuento de que, para nuestra Fundación, una de nuestras finalidades es la difusión de técnicas y sistemas de documentación científica y, al menos para nuestras ideas, rendir homenaje a la “primera documentadora científica” es para nosotros obligado.

Cierto que la cianotipia ya no es el mejor método de documentar, las técnicas de imagen han evolucionado muchísimo en estos casi 200 años, pero en nuestra parte de difusión, no siempre estamos tratando con departamentos científicos de jardines botánicos. También hacemos difusión para el gran público y, a veces, hay que buscar el lado lúdico para motivar el espíritu innovador.

En esta línea lúdica de difusión tanto de la fotografía como de nuestro quehacer, hemos realizado unas colaboraciones con Proyecto Hombre de Palma. Se trataba de dar unas charlas a los usuarios para descanso de las actividades normales del día… y nos pareció muy adecuado un pequeño taller de cianotipia, por lo que tenía de novedad, por la parte creativa y porque es una actividad participativa.

El proceso fue simple, puesto que era una actividad de corta duración, lo que se llama un “kit-kat”. Una pequeña charla para presentar el proceso y un rato de actividad en el jardín de la institución. Y, trabajando en grupos, se generaron estas cuatro cianotipias, que se presentan con un título elegido por el grupo.

Es curioso que en las cianotipias ya lavadas, lo que llamaríamos arte final, da la sensación de haber algunos toques de color verde y amarillo. En realidad es que algo de la mezcla sensible se ha infiltrado en la fibra del papel y el lavado no ha sido perfecto. Y no es “suciedad azul” porque la mezcla infiltrada no ha recibido luz ultravioleta, en relidad se trata de la mezcla original de Citrato y Ferricianuro. Evidentemente, por muy tecnológicos que seamos ahora, algo de la magia de la alquimia sigue quedando.

Ha sido una agradable actividad que, no solo ha relajado a los usuarios del Proyecto Hombre. También nos ha servido a nosotros para descansar de nuestras tediosas sesiones de microfotografía, de inacabables apilados, de horas y horas delante de una pantalla revisando y retocando archivos fotográficos, a veces de mas de un GB… y que estas actividades lúdicas nos motivan para decantarnos por la foto creativa, artística, antes que por la foto técnica pura y dura.

Y, ¿por qué no?, Si Ana Atkins fue pionera en la documentación fotográfica en botánica, ¿qué nos impide, de vez en cuando, añadir un guiño a la historia y añadir una cianotipia a cualquier trabajo actual? En todo caso, nuestra divisa “DOCUMENTAR Y COMPARTIR” es inamovible pero nos encanta jugar… Será que “no somos serios”, jajaja.