HEMOS VUELTO DE UNA CAMPAÑA FALLIDA

HEMOS VUELTO DE UNA CAMPAÑA FALLIDA

Fuimos al Montseny, en plan documentación de otoño. Pero nada ha salido bien. En lo estrictamente privado, empezamos con el fallecimiento de un familiar que afectó a uno de los participantes. ¡Mal comienzo!

Eso fue el lunes, 28. El martes empezó el drama de la DANA y, aunque eso fuera en Valencia y nosotros estuviéramos en Cataluña, hemos tenido más lluvias que claros. Piénsese que íbamos a hacer fotos, cámaras, objetivos, etc., nada que se deba mojar.

Además, en Cataluña se están unificando los campings y ya solo abren fines de semana. Nosotros necesitábamos estar toda la semana y, después de intentarlo en cinco campings diferentes, en uno, al sur del macizo, encontramos alojamiento… ¡menos mal!… pero resulta que el paisaje otoñal está al norte.

Entre lluvias y desplazamientos, la campaña ha sido un desastre. Hemos hecho un total de 27 fotos de archivo en una semana.

Cierto que algunas han quedado bien, pero ante la cantidad de problemas que han aparecido, más bien han sido fotos de fortuna, fotos para salir del paso entre chubasco y chubasco.

La parte sur del macizo del Montseny está poblada, básicamente, de encinas y  robles. Predomina el bosque mediterráneo, mientras que las fagedas, más espectaculares en otoño, están más al norte. Fotográficamente, el sur es soso.

Por ejemplo, esta fageda yendo hacia Santa Fe, pero con nieblas y lluvia… Está claro que hacer reportaje estaba difícil.

Yendo hacia el Brull, en Coll Formic, hay un pequeño hayedo que, en una tarde sin lluvia, nos permitió algunas fotos.

Lo dicho, esta campaña solo ha rendido “27 fotos de archivo”… Somos de natural optimista, pero las cosas “son como son y vienen como vienen”.

Tampoco tenemos derecho a quejarnos, nuestras campañas anteriores han sido buenas y las que vengan también lo seran.

En fin, seguimos a vuestra disposición en nuestra sede, trabajando en lo que nos gusta. Si os apetece, estáis invitados a café para hablar de foto de natura… incluso, igual podemos ayudaros en vuestros proyectos. Al fin y al cabo, la Fundación está para compartir.

SALIMOS DE CAMPAÑA, UNA SEMANA EN EL MONTSENY

SALIMOS DE CAMPAÑA, UNA SEMANA EN EL MONTSENY

Esta foto es del archivo de la Fundación, estamos especializados en macro, pero cuando fotografías una flor milimétrica en un bosque así de precioso, sería del género tonto no llevarte una foto del entorno… Y, como la foto es nuestra, la hemos usado para decorar el despacho de dirección de la Fundación, 3,6×1,2 metros de foto y así nos ha quedado…

En fin, toda la semana que viene, concretamente del 28 al 6 del siguiente, haremos una de nuestras salidas fotográficas. No son estrictamente vacaciones, vamos a trabajar, pero ¡hay vacaciones que no resultan tan divertidas! Eso si, la Fundación, nuestra nueva sede, quedará desatendida unos días.

Hace unos años que ensayamos un sistema que nos está dando un gran rendimiento, nos movemos en furgoneta, de camping en camping. Nos guía nuestra gran colaboradora, Pilar Busquets, magnífica compañera de aventuras. Acampamos y sacamos “los vehículos autónomos”, y eso nos permite movernos distancias considerables por caminos de montaña, explorando grandes espacios, con la cámara a cuestas.

Ahora estamos seleccionando el equipo, llevaremos gran angular, un tele corto para detalles no accesibles y nuestra BONET II, nuestra cámara de campo que permite desde X0,25 hasta X2. Una gama macro que, para hacer “in situ”, es más que correcta y, además, cómoda.

Por descontado que ¡siempre!, una colección de filtros degradados para equilibrar los paisajes. Las diferencias de luz entre cielo y tierra, en un bosque, pueden llegar a 5 y 6 diafragmas y estropear el mejor encuadre. Y ¡siempre! trípode. ¡Somos antiguos! Intentamos tomar nuestras fotos como si no existiera el “potocho”, equilibramos luces y colores en la composición, en la toma. Luego, con una foto totalmente correcta, si hacemos algún mínimo retoque no estamos “salvando” nada, más bien “mejoramos”… El problema (y el trabajazo) de ser “unos clásicos”.

Otra cosa, en una semana podemos movernos más de 200km, recorreremos caminos vecinales, carreteras locales, etc. y, para ello usamos dos tipos de mochila, ambas enganchables a los transportines del trike, tal cual alforjas. La negra de la foto, una mochila Lowepro, específica de fotógrafo y muy buena, llevamos años con ella y como nueva… pero no es impermeable. La roja no es específica, es una alforja normal de Ortlieb, pero es totalmente impermeable y, además, tiene el detallazo de ser reversible: por una cara correas ajustables, tipo mochila, y por la otra los típicos enganches de portabultos de bici. En este viaje llevaré la impermeable, que estamos en otoño y mi equipo fotográfico vale un riñón.

Además, esta vez vamos a rizar el rizo, vamos dos miembros de la Fundación, Tomeu se dedica a técnicas antiguas, ambrotipos, colodión, bromoil, etc. En este viaje, Tomeu solo se quiere traer una cámara estenopeica (un cajón de madera con un agujero de aguja) y hacer fotos de natura “sin óptica”. Es más, “aun” usa película, pero es que además, hace revelados raros. Revela con café instantáneo, hace revelados “desatendidos” de 2 y de 3 horas, altera todas las respuestas de la película, consiguiendo que la película se adapte a sus deseos… ¡y “hace” unos fotones de lujo!

Porque supongo que sabéis la diferencia entre “tirar fotos”, tener que “tirar” media docena por ver si alguna sale bien o si se “tiran” todas a la papelera. Luego está “tomar fotos”, yo mayormente no hago otra cosa, buscar el encuadre que interesa y “tomar” la foto… Y está Tomeu, juega con el encuadre, dosifica la luz, rellena lo que le parece, revela la película alterando sus características y, además, retoca el resultado… ¡foto de fabricación artesanal!

 

¡Ah! Y Tomeu quiere estrenar un planteamiento nuevo, como que sus fotos estenopeicas son de larga exposición, segundos, hasta minutos, ha pensado “hacer las fotos con sonido”, acompañar a la imagen con los sonidos del bosque mientras dura la exposición.

Lo dicho, nos vamos 9 días de campaña al Montseny, a documentar el otoño catalán, Pilar, Tomeu y yo. No tengo ni idea de qué saldrá, pero, como veis, pueden salir cosas guapas. Con gente como nosotros siempre hay sorpresas.

Si esto te ha parecido interesante, compártelo. Y si te parece que nuestro trabajo puede ser útil en lo tuyo, contacta con nosotros, https://fundacionpepbonetcapella.com/

Somos, precisamente, una Fundación dedicada a la colaboración gráfica, sea con nuestro archivo, que puedes ojear en la web, sea con nuestras nuevas instalaciones, donde podemos crear fotos de objetos entre 80 y 1 milímetro al tamaño de llenar paredes.

PRECISIONES SOBRE EL LIBRO “DIÁSPORAS, FRUTOS Y SEMILLAS DE LA FLORA BALEAR, DISPERSIÓN”

PRECISIONES SOBRE EL LIBRO “DIÁSPORAS, FRUTOS Y SEMILLAS DE LA FLORA BALEAR, DISPERSIÓN”

En 2022, J. L. Gradaille y un servidor, publicamos un libro sobre la dispersión de las plantas, en particular las de las Baleares. Fue una bonita forma de conjugar media vida de fotografías de frutos y semillas con una idea que le rondaba a J. L. Gradaille de dar difusión a los distintos tipos de dispersión que usan las plantas. Nos pareció que “DIÁSPORAS” definía perfectamente esa vida secreta de las plantas, esas cosas que hacen unos seres, teóricamente inmóviles, “paseándose” a lo largo y ancho de este mundo.

Es del parecer general que las plantas son “seres inferiores”, al menos inferiores a los animales, algo menos sosas que una piedra. Se puede jugar con una mascota, pero una planta es “sosa”, no da lametones… como mucho nos regala algunos aromas y algunos colores… ¡Eso cree mucha gente!

¡Nada más lejos de la realidad! Cierto que las plantas no poseen ni sistema nervioso ni músculos… ni cerebro conocido ¡En la Universidad de Florencia existe un “Laboratorio de neurobiología vegetal”! ¿Hemos de pensar que los florentinos han perdido la cabeza?.

Recomendamos leer el siguiente artículo de nuestro blog,  http://xhl.dd1.mytemp.website/comunion-con-la-naturaleza/, los olivos tienen la capacidad de detectar tormentas de agua, frio y nieve y son capaces de mover sus hojas a voluntad. Y, como cito en el artículo, leed a Francis Hallé o a Stefano Mancuso (El “neurobiólogo vegetal”) para dejar de menospreciar la “inteligencia” de las plantas.

Esta introducción viene a cuento de las técnicas de dispersión que tienen las plantas. Unas ponen flotadores a la semillas, para que se alejen nadando. Otras las dotan de vilanos para que floten en el aire y se las lleve el viento. Hay plantas de hacen crecer ganchos en las semillas para que se enganchen en el pelo de los animales que las rozan. Las hay que recubren la semilla de pulpa azucarada para que las coman y las defequen lejos. Etc. etc. Está claro que unos seres clavados al suelo por unas raíces han encontrado la manera de “urbanizar” nuevas tierras.

Hay dos técnicas de dispersión, una dispersar las semillas por “disparo o explosión del fruto” y otra dotar a la semilla de una bola de comida llamada eleosoma, compuesta de grasa, proteina y azúcares que gustan de sobremanera a las hormigas, que han puesto de manifiesto una imprecisión en “DIÁSPORAS”.

Las plantas pueden recurrir a UN tipo de dispersión o a VARIOS. A veces procuran sumar varios beneficios, por ejemplo conseguir expandir su territorio y, además, conseguir que alguien entierre las semillas para mejor germinar. Un truco muy común es usar a las hormigas, la llamada mirmecocoria. Se ofrece comida a las hormigas, típicamente en forma de eleosoma, y estas llevan las semillas a sus galerías, bajo tierra. Pero también es corriente que algunas plantas hagan explotar sus frutos para que las semillas salgan disparadas, lejos de la planta madre.

La autocoria en forma de disparo, pusimos en nuestro libro, la usan por ejemplo Euforbiáceas o Zigofiláceas,

ello incluye al Ricinus communis entre otros. En general, estas plantas, ellas mismas, son dispersoras de su material genético pero es común que estas semillas vayan dotadas de eleosomas que buscarán con fruición las hormigas. Entonces cómo debemos definirlas, ¿autocoria o zoocoria? En nuestro libro pusimos las Euforbias como autocoria y el Ricino como zoocoria. Ambas definiciones son ciertas y ambos taxones deberían haber coincidido en la misma dispersión, una u otra o las dos a la vez.

Este “examen de conciencia” se lo debemos a www.tonitofa.com, ¡gracias @tonitofa! Nos comentó, a un artículo sobre el Ricinus communis, que había un ricino cerca de su casa que le “bombardeaba” con semillas, incluso que oía los “disparos”… Rápidamente lo hemos investigado. El artículo es http://xhl.dd1.mytemp.website/ricinus-communis-entre-la-medicina-y-el-terror/

Gracias a este comentario hemos descubierto una imprecisión en el texto de nuestro libro que, en futuras reediciones, habrá que matizar. Solo somos fotógrafos, no biólogos, pero intentamos ser muy precisos con lo que comentamos.

Ya véis nuestras posibilidades, queríamos explicar esta imprecisión respecto al Ricinus communis y, sin ningún problema, hemos recogido unos frutos de esta planta y nos hemos montado unas fotos y un video para hacer más amable el artículo.

También es cierto, como publicamos hace unos días en el artículo http://xhl.dd1.mytemp.website/nada-es-lo-que-parece/, que esta simple “rectificación” ha representado una salida al campo a recoger unas ramas con fruto de Ricinus communis, unas horas de grabación de video hasta tener la “explosión”, 15 tomas fotográficas para tener una semilla bien enfocada con profundidad de campo y unas horas de edición y montaje. Esta es nuestra idea de hacer las cosas bien y la practicamos desde fundacionpepbonetcapella.com para “todos los públicos”. Siempre a vuestra disposición.

 

 

REDISEÑO DE NUESTRO BANCO DIGITALIZADO, BONET IV.2

REDISEÑO DE NUESTRO BANCO DIGITALIZADO, BONET IV.2

Si algo nos caracteriza es que reconocemos nuestros errores. Va en nuestra forma de ser, creemos que el conocimiento se debe compartir y, si algo hacemos mal, creemos que es importante evitar que otros repitan el mismo fallo… Toda una vida de profe imprime carácter.

Todas estas fotos que os voy mostrando, se tuvieron que hacer “enfocando sin respirar” (jajaja). Las vibraciones del equipo, trabajando a nivel de micras, eran un incordio.

Incluso otro problema, que ya viví hace años en un observatorio astronómico de aficionado. Tanto la microscopía como la telescopía aumentan la agudeza visual. Los humanos podemos distinguir cosas que abarquen un minuto de arco, por ejemplo llegar a separar motas de polvo de 0,2mm. Con mi microscopio montado sobre madera puedo separar cosas de 5 micras, 40 veces más agudeza que a ojo desnudo. Pero el mero hecho de caminar convierte la imagen en “una coctelera”… Igual que pasaba con el telescopio puesto en el piso.

Por descontado que hemos tomado buena nota. Porque no llegamos a más, por ahora, la Fundación reside y trabaja en un piso, pero el día que lleguemos a establecer una sede “más permanente” deberá ser en una planta baja. Ni siquiera será aceptable que, al menos en la zona de estudio fotográfico, exista el más leve indicio de sótano o suelo elevado (para aislamiento de humedades) ¡Parece mentira lo pequeña que es una micra y lo mucho que vibra un suelo en voladizo!

Por seguir mostrando trabajos, un detalle de los palpos de una garrapata, con el espolón con sus ganchos, esos “anzuelos” que hacen que si se arranca la garrapata de malos modos el espolón pueda quedar clavado y se infecte.

Hay más fotos, solo se trataba de mostrar que, a pesar de la incomodidad, hemos ido trabajando unos meses. Encuadrábamos y enfocábamos con mucha paciencia. Cuando todo estaba a punto poníamos la secuencia en marcha y abandonábamos la habitación hasta que se terminaran todas las tomas… La suerte es que todo el proceso, avances y disparos, lo controla un PC, por lo que, en el peor de los casos, podíamos cargarnos una o dos fotos de varios cientos.

La verdad es que las muestras hablan por si mismas, incómodas de trabajar, pero con buena calidad.

Con el nuevo montaje, con la sustitución del soporte de madera por una base en estructura de aluminio de 4cm de espesor, tal como se ve en la foto de portada, las vibraciones han desaparecido y, ahora, el trabajo es más cómodo.

En fin, nuestra Fundación es esto, COLABORACIÓN, Lo mismo podemos colaborar compartiendo nuestro trabajo archivado, que podemos participar documentando “a medida”. Pero es que también enseñamos lo que hacemos y, como colofón, si metemos la pata lo pregonamos a los cuatro vientos, para evitar que el error se repita… ni nosotros ni el resto del mundo, si ello es posible. ¡Siempre a vuestra disposición!  

Todas estas fotos que os voy mostrando, se tuvieron que hacer “enfocando sin respirar” (jajaja). Las vibraciones del equipo, trabajando a nivel de micras, eran un incordio.

Incluso otro problema, que ya viví hace años en un observatorio astronómico de aficionado. Tanto la microscopía como la telescopía aumentan la agudeza visual. Los humanos podemos distinguir cosas que abarquen un minuto de arco, por ejemplo llegar a separar motas de polvo de 0,2mm. Con mi microscopio montado sobre madera puedo separar cosas de 5 micras, 40 veces más agudeza que a ojo desnudo. Pero el mero hecho de caminar convierte la imagen en “una coctelera”… Igual que pasaba con el telescopio puesto en el piso.

Por descontado que hemos tomado buena nota. Porque no llegamos a más, por ahora, la Fundación reside y trabaja en un piso, pero el día que lleguemos a establecer una sede “más permanente” deberá ser en una planta baja. Ni siquiera será aceptable que, al menos en la zona de estudio fotográfico, exista el más leve indicio de sótano o suelo elevado (para aislamiento de humedades) ¡Parece mentira lo pequeña que es una micra y lo mucho que vibra un suelo en voladizo!

Por seguir mostrando trabajos, un detalle de los palpos de una garrapata, con el espolón con sus ganchos, esos “anzuelos” que hacen que si se arranca la garrapata de malos modos el espolón pueda quedar clavado y se infecte.

Hay más fotos, solo se trataba de mostrar que, a pesar de la incomodidad, hemos ido trabajando unos meses. Encuadrábamos y enfocábamos con mucha paciencia. Cuando todo estaba a punto poníamos la secuencia en marcha y abandonábamos la habitación hasta que se terminaran todas las tomas… La suerte es que todo el proceso, avances y disparos, lo controla un PC, por lo que, en el peor de los casos, podíamos cargarnos una o dos fotos de varios cientos.

La verdad es que las muestras hablan por si mismas, incómodas de trabajar, pero con buena calidad.

Con el nuevo montaje, con la sustitución del soporte de madera por una base en estructura de aluminio de 4cm de espesor, tal como se ve en la foto de portada, las vibraciones han desaparecido y, ahora, el trabajo es más cómodo.

En fin, nuestra Fundación es esto, COLABORACIÓN, Lo mismo podemos colaborar compartiendo nuestro trabajo archivado, que podemos participar documentando “a medida”. Pero es que también enseñamos lo que hacemos y, como colofón, si metemos la pata lo pregonamos a los cuatro vientos, para evitar que el error se repita… ni nosotros ni el resto del mundo, si ello es posible. ¡Siempre a vuestra disposición!  

Como podéis ver en ambas fotos, mismo equipo, mismo material, misma técnica, pero con un montaje más sencillo en la antigua versión. En su momento nos pareció que unificar soporte de muestras y rail motorizado sobre una tabla de dos centímetros de grueso podía funcionar, ¡grave error! Este equipo trabaja con dos objetivos de microscopio, un 20X, campo de 2200 micras a 3,75 px/micra, y un 50X, campo de 880 micras a 9,4 px/micra. Nuestra confianza en un tablero fue excesiva, tanto al intentar enfocar como al realizar las tomas las vibraciones eran un desastre. Así y todo, algunos trabajos hemos hecho en el rango de la microscopía

Todas estas fotos que os voy mostrando, se tuvieron que hacer “enfocando sin respirar” (jajaja). Las vibraciones del equipo, trabajando a nivel de micras, eran un incordio.

Incluso otro problema, que ya viví hace años en un observatorio astronómico de aficionado. Tanto la microscopía como la telescopía aumentan la agudeza visual. Los humanos podemos distinguir cosas que abarquen un minuto de arco, por ejemplo llegar a separar motas de polvo de 0,2mm. Con mi microscopio montado sobre madera puedo separar cosas de 5 micras, 40 veces más agudeza que a ojo desnudo. Pero el mero hecho de caminar convierte la imagen en “una coctelera”… Igual que pasaba con el telescopio puesto en el piso.

Por descontado que hemos tomado buena nota. Porque no llegamos a más, por ahora, la Fundación reside y trabaja en un piso, pero el día que lleguemos a establecer una sede “más permanente” deberá ser en una planta baja. Ni siquiera será aceptable que, al menos en la zona de estudio fotográfico, exista el más leve indicio de sótano o suelo elevado (para aislamiento de humedades) ¡Parece mentira lo pequeña que es una micra y lo mucho que vibra un suelo en voladizo!

Por seguir mostrando trabajos, un detalle de los palpos de una garrapata, con el espolón con sus ganchos, esos “anzuelos” que hacen que si se arranca la garrapata de malos modos el espolón pueda quedar clavado y se infecte.

Hay más fotos, solo se trataba de mostrar que, a pesar de la incomodidad, hemos ido trabajando unos meses. Encuadrábamos y enfocábamos con mucha paciencia. Cuando todo estaba a punto poníamos la secuencia en marcha y abandonábamos la habitación hasta que se terminaran todas las tomas… La suerte es que todo el proceso, avances y disparos, lo controla un PC, por lo que, en el peor de los casos, podíamos cargarnos una o dos fotos de varios cientos.

La verdad es que las muestras hablan por si mismas, incómodas de trabajar, pero con buena calidad.

Con el nuevo montaje, con la sustitución del soporte de madera por una base en estructura de aluminio de 4cm de espesor, tal como se ve en la foto de portada, las vibraciones han desaparecido y, ahora, el trabajo es más cómodo.

En fin, nuestra Fundación es esto, COLABORACIÓN, Lo mismo podemos colaborar compartiendo nuestro trabajo archivado, que podemos participar documentando “a medida”. Pero es que también enseñamos lo que hacemos y, como colofón, si metemos la pata lo pregonamos a los cuatro vientos, para evitar que el error se repita… ni nosotros ni el resto del mundo, si ello es posible. ¡Siempre a vuestra disposición!  

Árboles y arbustos

Árboles y arbustos

En otra vida yo fui técnico, trabajé en la industria como electrónico y aprendí muchos trucos de oficios diversos… Me jubilé como “TÉCNICO”.

Y la pregunta es ¿a qué viene este comentario? Realmente a nada, sólo que mi historia ha sido la excusa para un salto al Pirineo, a ayudar a una amiga a camperizar una furgoneta… ¡Y a hacer fotos!

De “trabajo” no hablaremos, yo ya no trabajo, solo me divierto. Lo interesante fue aprovechar para, entre y entre, hacer fotos de los árboles de la zona. Teniendo en cuenta que vivo en una isla, un paseo por La Cerdeña es para mi una novedad y ocasión de plasmar una flora nueva para los archivos de la Fundación.

Ya hice un comentario sobre que nos hicieron una petición a los archivos de la Fundación para colaborar en un proyecto muy interesante sobre árboles. Sin entrar en detalles, que el proyecto no es nuestro, se trata de una interesante mezcla de jardines y arte, dirigidos a la difusión del mundo de la naturaleza. De verdad que ¡muy interesante!

Mientras hablaba con el creador del proyecto caí en la cuenta de que nunca me había interesado por los árboles y que, por tanto, no había colaboración posible, al menos de momento. Como que el proyecto es a años vista, lo único que había que hacer era abrir la correspondiente sección en nuestros archivos y empezar a trabajar sobre el tema. Además, como el citado proyecto ya tiene línea de acción, lo más eficiente era seguir su programa, como colaboradores… ¡y en esas estamos!

Y, en esta línea, vamos acumulando fotos, como este sauce o este algarrobo.

La verdad es que, con estos paisajes, puro Pirineo Catalán, es fácil hacer archivo. Se puede elegir bosque de montaña, a la vista está. Pero es que el valle que se adivina, entre el fotógrafo y las montañas del fondo, es el cauce del río Segre, kilómetros y kilómetros de bosque de ribera. Lo dicho, ¡hay dónde elegir!

Es de dominio público que procuramos para nuestro archivo fotos “especiales”, por contexto, por calidad, por cantidad de información, etc. Para conocimiento de nuestros seguidores, estas tres, sauce, algarrobo y paisaje, son tres composiciones en mosaico que aportan 19463×16386, 15129×11189 y 27872×8824 píxels respectivamente. En el artículo están comprimidas, pero nuestro archivo a disposición del público puede ofrecer hasta estos niveles… ¡Y, con estos niveles, se imprimen pósters!

Por descontado que somos fieles a nuestro lema, “DOCUMENTAR Y COMPARTIR”, no nos limitamos a la foto grandilocuente y de exhibición. Procuramos sacar toda la información posible, siempre pensando que nuestro trabajo puede serle útil al científico o al divulgador, por ejemplo, este detalle de frutos y hojas de un ciruelo.

O este detalle de tronco y hojas de álamo.

En tierras de Lérida encontré este pino, presupongo Pinus virginiana, pero no estoy seguro, siempre a la espera de que verdaderos expertos digan su última palabra.

Ya véis, amigos seguidores, que somos de “no dar puntada sin hilo”. Fuimos a camperizar una furgo, a pegar Kaiflex, a cortar y ensamblar maderas, a construir camas y armarios, en fin, a “trabajar” para poder viajar a lugares “sin servicio”, rincones de montaña, bosques alejados de la civilización, etc. Está claro que pensamos aprovechar este trabajo para ampliación de los archivos de la Fundación, pero, mientras, somos incapaces de “estarnos quietos”. En dos mañanas que dejamos de trabajar incrementamos nuestro archivo en 81 fotos nuevas. Así va creciendo el archivo de “fundacionpepbonetcapella.com” y así colaboramos con la naturaleza y sus usuarios.